WWF denuncia ante la Comisión Europea la mina de uranio de Retortillo

WWF ha enviado un informe a la Comisión Europea que denuncia los graves impactos ambientales que producirá la construcción, por parte de la empresa minera australiana Berkeley Energía, de la mayor mina y planta de concentrado de uranio de toda Europa en el espacio Red Natura 2000 “Riberas de los Ríos Huebras, Yeltes, Uces y afluentes”, en Salamanca. Entre los impactos más graves destaca la probable extinción de la sarda salmantina, una especie protegida de pez. La organización se opone rotundamente a este proyecto que va a provocar la destrucción de una zona Red Natura 2000 con hábitats únicos, pero también pondrá en riesgo la economía local, acabando de forma inmediata actividades tradicionales como la ganadería de vacuno o el turismo rural y termal.

WWF ha denunciado ante la Comisión Europea que los impactos ambientales más graves e irreversibles de esta mina a cielo abierto no han sido tenidos en cuenta en la Declaración de Impacto Ambiental y suponen la destrucción de una zona Red Natura 2000, con hábitats tan valiosos como encinares, prados y bosques de ribera, que albergan especies amenazadas protegidas a nivel europeo, como el águila real, la cigüeña negra o el galápago leproso. La construcción de la mina y la toma y vertidos de agua asociados ponen en grave riesgo la situación del ya alterado río Yeltes, con aumento de la carga contaminante en parte con riesgo radiactivo, disminución de caudales y alteración morfológica del río. Además, la contaminación del agua y alteración de caudales puede llevar a la extinción a una especie de pez conocida como Sarda salmantina, presente únicamente en esta zona y que goza de la máxima protección, y a la afección grave a otras especies acuáticas de anfibios y reptiles. La falta de consideración de estos impactos para la aprobación de este proyecto por parte de la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, suponen un incumplimiento de la normativa española y europea.

Con esta denuncia, WWF muestra su total rechazo y oposición a este proyecto y se suma al trabajo de denuncia y comunicación ya iniciado por organizaciones como la plataforma ciudadana Stop Uranio, EQUO, y Ecologistas en Acción.

Además de la destrucción ambiental que conlleva el proyecto, WWF considera muy preocupante que se haya aprobado un proyecto sin evaluar los riesgos de los residuos radioactivos para la población humana: presencia de polvo y partículas radiactivas en el aire, almacenamiento de residuos radioactivos con riesgos de filtraciones al río o al acuífero o roturas de balsas, entre otros.

Para WWF, es inexplicable que en España se aprueben proyectos como este por intereses privados y especulativos, con graves impactos ambientales y riesgos sobre la población por la radiactividad, ya que el pueblo de Retortillo se encuentra a tan sólo 2,5 km de la ubicación proyectada para la mina. En Europa sólo hay minas de uranio en la República Checa y Rumanía, habiéndose clausurado todas las minas de uranio en Europa occidental. Países como Francia o Portugal han abandonado esta actividad minera por su alto impacto ambiental y escasa rentabilidad actual.

A este riesgo sobre la salud humana se suma la ausencia de justificación económica, ya que la extracción de uranio en la zona se estima que apenas durará 10 años por las reservas existentes. WWF alerta de que esta explotación destructiva a corto plazo acabará sin embargo con empleos sostenibles y duraderos de la zona: se estima la mina puede destruir unos 1.000 empleos directos entre ganaderos, empleados de un Balnerario en el pueblo de Retortillo y empresas y alojamientos de turismo en un radio de 30 km en torno a la mina.

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