La productividad ha subido 6 puntos por encima de los salarios en Castilla y León

En el periodo 2008-2015 la productividad ha crecido en Castilla y León alrededor de 6 puntos por encima de lo que lo han hecho los salarios. Este hecho refleja que el reparto de la renta se ha desequilibrado en beneficio de las empresas y en detrimento de los trabajadores.

v172951_620_412Según el análisis sindical los costes laborales y los salarios nominales se han mantenido prácticamente estancados en Castilla y León en el último año, mientras que han disminuido ligeramente en el conjunto de España. En esta situación, únicamente la prolongación de la caída de los precios ha permitido aumentar ligeramente el poder adquisitivo de los salarios en nuestra Comunidad, y mantenerlo prácticamente estable a nivel estatal, en términos interanuales. Estos datos reflejan la actual atonía experimentada por los salarios, que distan mucho de recuperarse de la enorme pérdida de poder adquisitivo sufrida durante la crisis.

Los salarios reales en nuestra Comunidad continúan siendo un 8,7% inferiores a los del mismo periodo de 2009. Además las previsiones apuntan a un retorno al incremento moderado de los precios, lo que hará que se profundice aún más el deterioro del poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores y trabajadoras.

La evolución del mercado laboral con la crisis y tras ella, con una insuficiente y muy limitada recuperación, ha llevado a que haya menos personas trabajando y a que los ingresos de éstas tengan un menor poder adquisitivo, especialmente en Castilla y León, donde los salarios son sustancialmente inferiores a la media estatal. Además, en nuestra Comunidad se ha destruido más empleo y se continúa perdiendo población.

Esta devaluación salarial no solo no ha solucionado los problemas de nuestra economía, sino que ha contribuido a agravarlos. El modelo económico español, y por extensión el castellano y leonés, centrado en la creación de empleo precario y de baja calidad, con falta de productividad y escaso valor añadido muestra una clara tendencia a repetir el erróneo modelo previo a la crisis. Lo único que se añade a mayores es la profundización en el deterioro de las condiciones laborales y de la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras.

Castilla y León cuenta actualmente con 92.000 empleos menos que en 2008. La crisis ha sido dura, pero los trabajadores y trabajadoras la hemos sufrido con mayor intensidad. En el periodo 2008-2015, los salarios reales han crecido en Castilla y León alrededor de 6 puntos menos de lo que lo ha hecho la productividad. Esto refleja que el reparto de la renta se ha desequilibrado en detrimento de los trabajadores, cuyos ingresos han crecido mucho menos que el valor de su producción.

Los datos macroeconómicos reflejan que, desde 2014, ha tenido lugar una moderada recuperación del PIB y del empleo, favorecida por la relajación de las políticas de austeridad y otros elementos como la depreciación del euro y la reducción de los precios del petróleo. Esta recuperación, sin embargo, no se está trasladando a los trabajadores y trabajadoras de forma que se puedan paliar las gravísimas consecuencias económicas y sociales de la crisis, reflejadas en el deterioro de las condiciones laborales, la erosión del Estado del bienestar y el incremento de la desigualdad y los desequilibrios sociales. Todos estos retrocesos observados con la crisis, muy al contrario, se están consolidando una vez que la economía se está recuperando. Las políticas aplicadas durante la crisis y su continuación posterior muestran claramente estar orientadas a favorecer un nuevo modelo económico y social, marcado por un menor peso del sector público y por mayores niveles de precariedad, inestabilidad laboral y desigualdad social.

Por ello “desde CCOO de Castilla y León defendemos la recuperación del poder adquisitivo perdido por los salarios, algo que solo puede producirse mediante el retorno del papel fundamental de la negociación colectiva y en la exigencia de incrementos salariales que permitan recortar la brecha del salario medio de nuestra Comunidad con el del conjunto del Estado. Seguimos exigiendo la derogación de la Reforma Laboral, una subida del Salario Mínimo Interprofesional para llegar al 60% del salario medio del país, ya que, en nuestro país, apenas supera el 34%. El SMI debería ser de 800€ en 2017 y debería situarse en el entorno de los 1.000€ al final de la legislatura. Además, consideramos que debe establecerse un mecanismo de actualización anual que evite que se produzcan futuras pérdidas de poder adquisitivo” además “exigimos políticas que estimulen la creación de empleo, aprovechándolo para impulsar la adopción de un modelo económico más productivo y sostenible a medio y largo plazo y para integrar a los colectivos excluidos del mercado laboral, como los jóvenes y los parados y paradas de larga duración”. 

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