Más de 10.000 firmas contra la apertura de una mina a cielo abierto en la Sierra de Ávila

Desde la Plataforma No a La Mina en la Sierra de Ávila quieren evitar la apertura de una mina de feldespatos a cielo abierto, que afectará a la Sierra de Ávila y al Valle de Amblés y la ciudad de Ávila ya que denuncian que “Debido a la contaminación resultante de la explotación minera, se verán gravemente perjudicadas la salud de las personas, la ganadería, la naturaleza y el modo de vida de la región”.

Puedes firmar contra la apertura de una mina a cielo abierto en la Sierra de Ávila pinchando aquí. 

gubhzuttzxugzch-800x450-nopadLa mina se pretende ubicar en el Cerro de Gorría, a 1500 metros de altura, en una zona de vientos constantes, junto a un parque eólico, afectando a la Cañada Real Leonesa Occidental y la zona de los Encinares de la Sierra de Ávila, declarada Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona Especial de Protección de las Aves (ZEPA), donde residen especies en grave peligro de extinción, mencionadas más abajo.

La Plataforma denuncia que “debido a su ubicación, los contaminantes y partículas de polvo, derivados de la extracción mediante explosiones, y el tratamiento físico-químico del mineral, se propagarán fácilmente por la Sierra de Ávila y el Valle de Amblés, llegando hasta la capital. Entre estos contaminantes se encuentran gas Radón (gas radiactivo), polvo de Sílice y Ácido Fluorhídrico” además “tanto el aire, las aguas, como el suelo de la región se verán gravemente contaminadas, comprometiendo la salud de los habitantes de la comarca. Los cursos de agua quedarán inutilizados, llegando a desaparecer fuentes, manantiales, y contaminando pozos y acuíferos imprescindibles para la actividad agrícola y ganadera, así como al abastecimiento de la población”.

Todo ello haría insostenible la ganadería, motor económico de la región, con importantes pérdidas económicas. El tráfico de vehículos pesados y el ruido de las explosiones impedirán la trashumancia en la Cañada Real Leonesa Occidental. Las detonaciones ahuyentarán la fauna salvaje de la zona, inutilizando la ZEPA de los Encinares de la Sierra de Ávila, impidiendo la residencia y cría de especies como el Águila Imperial Ibérica, el Águila Real, el Lobo Ibérico, y la Mariposa Ajedrezada Rusa (endémica de la Sierra de Ávila) entre otros, empujándoles un paso más cerca de su extinción. Y además se producirá un enorme impacto visual imposible de restaurar, que llevará a la quiebra al floreciente turismo rural de la zona.

 

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